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Violencia intrafamiliar en Chile


La violencia en la pareja sigue siendo un fenómeno de importancia en el país. Así lo demuestran los resultados del estudio que el Servicio Nacional de la Mujer dio a conocer el Sernam en el marco de la Campaña de Prevención de la Violencia Intrafamiliar llamada “No dejes que la violencia golpee a tu pareja”.

El 34 % de las mujeres actual o anteriormente casadas de nuestro país ha vivido violencia física y/o sexual, el 16.3% violencia psicológica, el 14,9% ha sido víctima de violencia sexual por parte de su pareja, y un 50,3% han experimentado situaciones de violencia en la relación de pareja alguna vez en la vida.

Estas son algunas de las cifras que se desprenden del estudio “Detección y análisis Prevalencia de la Violencia Intrafamiliar” realizado por el Centro de Análisis de Políticas Públicas de la Universidad de Chile por encargo del Servicio Nacional de la Mujer, Sernam.

El cuestionario de aplicó sobre 1.358 mujeres de entre 15 y 49 años residentes en las áreas urbanas de la Región Metropolitana. Cabe destacar que el instrumento utilizado está adherido al protocolo básico para investigación de la violencia intrafamiliar de la Organización Mundial de la Salud. (OMS), adaptando las preguntas a la realidad chilena. De esta forma, el Sernam se ha hecho parte de una muestra multinacional de la OMS, que permitirá incorporar los resultados obtenidos en Chile a un análisis y comparación de estudios que se están realizando en distintos continentes.

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La investigación se dio a conocer en el marco de la Campaña de Prevención de la Violencia Intrafamiliar llamada “No dejes que la violencia golpee a tu pareja”, realizada por el Sernam.

En 1992 se realizó el primer estudio de prevalencia en violencia intrafamiliar, con una muestra de 1.000 mujeres de la Región Metropolitana, que indicaba que en uno de cada cuatro hogares las mujeres casadas o en convivencia viven violencia de parte de su pareja.

Sin embargo, Marcela Ferrer, Investigadora responsable del actual estudio indica que no son investigaciones comparables.“El último estudio de prevalencia de 1992 en la Región Metropolitana encontró que un 25% sufre violencia física. Teniendo en cuenta los datos del estudio realizado este año, se podría decir que la violencia física ha aumentado, pero lo que en realidad aumentó fue la declaración de situaciones de violencia en el estrato alto; y desde el punto de vista de la violencia psicológica se podría hablar de un descenso, sin embargo en el estudio anterior los rangos de edad eran distintos y las características de las mujeres también. El contexto es otro factor a considerar, pues el 92 no existía una ley de violencia y el país llevaba sólo dos años en democracia. Son instrumentos distintos y no son comparables”, explica Ferrer.

¿QUE ES LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR?

Es una situación de abuso de poder o maltrato, físico o psíquico, de un miembro de la familia sobre otro. Puede manifestarse a través de golpes e incidentes graves, como también de insultos, manejo económico, amenazas, chantajes, control de las actividades, abuso sexual, aislamiento de familiares y amistades, prohibición a trabajar fuera de la casa, abandono afectivo, humillaciones, o no respetar las opiniones.

Este maltrato se puede especificar como:

• Físico: Actos que atentan o agreden el cuerpo de la persona tales como empujones, bofetadas, golpes de puño, golpes de pies, etc.
• Psicológico: Actitudes que tienen por objeto causar temor, intimidar, y controlar las conductas, sentimientos y pensamientos de la persona a quién se está agrediendo como las descalificaciones, insultos, control, etc.
• Sexual: Imposición de actos de carácter sexual contra la voluntad de la otra persona. Como por ejemplo exposición a actividades sexuales no deseadas, o la manipulación a través de la sexualidad.
• Económico: No cubrir las necesidades básicas de la persona y ejercer control a través de recursos económicos.

Se puede denunciar una situación de maltrato aunque sólo exista una de estas manifestaciones, amparándose en la ley 19.325 de violencia intrafamiliar.

¿A QUIENES PROTEGE LA LEY Nº 19.325?

A los y las mayores de 18 años de edad que sean respecto del ofensor:

•Ascendientes (padres o madres, abuelos o abuelas) •Convivientes (parejas no casadas entre sí). •Cónyuges (parejas casadas entre sí).
A los y las menores de 18 años o discapacitados que sean respecto del ofensor:

•Descendientes (hijos, hijas, nietos, nietas, bisnietos, biesniestas).
•Adoptados.
•Personas bajo tutela, guarda o curaduría.
•Parientes consanguíneos hasta el 4º grado inclusive.
•Los que se encuentran bajo el cuidado o dependencia de cualquiera de los integrantes del grupofamiliar y que vivan bajo un mismo techo, aunque no sean parientes.

La ley se aplica aunque la persona que ejerce violencia ya no viva con el grupo familiar.

QUÉ HACER ANTE UN CASO DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR?

Denunciar la situación de violencia en la Policía de Investigaciones o Carabineros, quienes deben remitirla al Juzgado Civil.

Denunciar o interponer una demanda directamente en el Juzgado Civil correspondiente al domicilio de la víctima.

Cuando los actos, por su gravedad, constituyen crímenes o delitos como lesiones graves o menos graves, intento de homicidio, violación, amenaza, abusos deshonestos, etc. se tramitan en el Juzgado del Crimen del lugar donde se produjo el hecho.

A través de la interposición de la denuncia o la demanda se da inicio al juicio de violencia intrafamiliar.

• La Denuncia: Puede ser oral o escrita, y consiste en poner en conocimiento de la justicia o de sus agentes el hecho de la violencia.

• La Demanda:Debe ser escrita y se presenta ante el Juzgado Civil. Demandar significa presentar por escrito los hechos de violencia, realizando las peticiones legales concretas. La persona que hace la demanda pasa a ser una de las partes del juicio.

• La Constancia: Es distinta a la denuncia y a la demanda. En ella se registran las declaraciones sobre los hechos de violencia ante Carabineros, pero no da inicio al juicio, sirve únicamente como un antecedente.

¿QUIENES PUEDEN DENUNCIAR O DEMANDAR?

Pueden denunciar:

•Las o los afectados. •Sus parientes. •Cualquier otra persona que tenga conocimiento directo de los hechos.

Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones están obligados a recibir toda denuncia de violencia intrafamiliar, si no lo hacen pueden ser sancionados con pena de cárcel.

Además, no pueden exigir como un requisito para tomar la denuncia, que la víctima lleve un certificado médico en que consten las lesiones. Si se niegan a recibir la denuncia, se debe anotar el nombre del carabinero o detective, su número de placa, la hora y la fecha en que fue a hacer la denuncia. Luego, se debe solicitar una audiencia con el capitán de la comisaría o comisario del cuartel, para dar cuenta de estos hechos.

Pueden demandar:

• Sólo la víctima o su representante legal.

¿QUÉ DEBE CONTENER LA DENUNCIA O DEMANDA?

La Denuncia o Demanda debe contener:

•Un relato de los hechos de violencia. •La forma en que estos hechos afectan la salud. •Nombre, oficio y domicilio de la persona a la que se va a denunciar. •Otros antecedentes importantes como: hechos anteriores a la violencia, otras denuncias por violencia, antecedentes criminales del agresor, existencia de amenazas de muerte o de lesiones graves.

Estos antecedentes pueden servir de fundamento para solicitar una medida de protección. Luego de la denuncia o demanda, el Tribunal Civil debe proceder a ponerla en conocimiento del denunciado o demandado, citándolo a comparendo a través de la Notificación Judicial.

Si no se practica la notificación el juicio no puede seguir adelante, por eso es importante:

•Que el domicilio del denunciado sea correcto y esté bien registrado. •Que se pueda hacer la notificación en el lugar de trabajo del denunciado. •En casos que por dos veces no se haya podido ubicar al denunciado habiendo constancia en el expediente, se puede solicitar al juez que se notifique según el artículo 44 del Código de Procedimiento Civil (notificación personal subsidiaria), de modo de poder continuar con el juicio.

EL COMPARENDO

Es una audiencia ante el juez, a la que es citado el denunciante o demandante (presunta víctima) y el denunciado o demandado (presunto agresor). También, se puede citar a algún integrante del grupo familiar para que pueda entregar antecedentes acerca del hecho de la violencia intrafamiliar.

El comparendo se realiza para que:

•El denunciado o demandado conteste la denuncia. •El juez llame a las partes a conciliación. •Se presenten o soliciten las pruebas, si no se produce la conciliación.

Este Comparendo se deberá celebrar dentro de los 8 días hábiles siguientes a la recepción de la denuncia o demanda por el tribunal.

La o el denunciante puede comparecer y actuar sin necesidad del patrocinio de un abogado/a, pero si el denunciado cuenta con abogado/a, el juez está obligado a suspender el comparendo y designar a la otra parte un abogado de la Corporación de Asistencia Judicial que corresponda de acuerdo a su domicilio.

Si la o el denunciante es notificado y no concurre al comparendo, éste igual debe celebrarse. Es importante y es necesario pedir al secretario del tribunal que certifique su rebeldía (inasistencia). Aunque el denunciado esté rebelde, igual se pueden solicitar medidas de protección e incluso se puede dictar sentencia.

LA CONCILIACIÓN O AVENIMIENTO.

Es un acuerdo voluntario entre las partes (denunciante y denunciado o demandante y demandado según corresponda), sobre cualquier materia que tenga por objeto asegurar la integridad física y/o psíquica de la afectada y la convivencia del núcleo familiar sobre las bases que el juez propone.

Las partes no están obligadas a aceptar la conciliación. Si igualmente se desea conciliar pueden hacerlo, pero es importante que este acuerdo contenga medidas concretas que favorezcan a la afectada y su familia, como por ejemplo en relación a los bienes, a alimentos, a la tuición de los hijos, etc. Deben ser acuerdos que se puedan cumplir y no meras declaraciones de buena voluntad.

Si se firma la conciliación, se pone término al juicio, ya que ella tiene el mismo valor que una sentencia, lo que significa que si vuelve a haber violencia hay que interponer otra demanda en un nuevo juicio.

Si los acuerdos de la conciliación no son cumplidos, se debe solicitar su cumplimiento obligatorio al mismo tribunal que conoció de la violencia intrafamiliar, señalando en un escrito el incumplimiento y solicitando su cumplimiento forzado (cumplimiento incidental de la sentencia). Se debe solicitar en el plazo máximo de un año desde que fue condenado.

Si no se llega a conciliación, el juicio continúa debiéndose probar los hechos señalados en la denuncia. Por ello, es fundamental que la víctima concurra al comparendo con todos los medios de prueba que posea (testigos, constancias, certificados médicos, etc.).

¿CÓMO SE PUEDE PROBAR LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR?

La violencia intrafamiliar se puede probar por los siguientes medios de prueba:

• Documentos: Certificados médicos, constancias o denuncias anteriores.

• Testigos directos de los hechos: Cualquier persona e incluso sus parientes.

• Informes: Se puede solicitar que el tribunal ordene la realización de informes sociales, médicos, psicológicos o que se solicite al Registro Civil que se emitan los antecedentes penales del denunciado si los hay.

• Confesión del denunciado: Adjuntando una lista de preguntas para que se le hagan en el comparendo.

Si las pruebas no se presentan en el comparendo, se puede solicitar al juez que las ordene como una "medida para mejor resolver".

¿CÓMO PROTEGER A LAS VICTIMAS?

A través de la solicitud de las medidas precautorias, tanto al momento de hacer la denuncia o presentar la demanda, como durante todo el juicio. El momento más importante para que la afectada las solicite es durante el comparendo. Además, el juez las puede otorgar aunque que nadie se lo solicite (de oficio).

Las medidas precautorias son órdenes que dicta el juez para garantizar o asegurar cualquiera de los siguientes derechos en caso que se vean amenazados:

•La integridad física y/o psíquica de la familia. •La tranquila convivencia del núcleo familiar. •La subsistencia económica del núcleo familiar. •La integridad del patrimonio del núcleo familiar.

MEDIDAS PRECAUTORIAS

•Prohibir, restringir o limitar la presencia del ofensor en el hogar común. •Ordenar el reintegro al hogar de quien injustificadamente haya sido obligado a abandonarlo. •Autorizar a la persona afectada para abandonar el hogar común y disponer la entrega inmediata de sus efectos personales.

•Limitar o prohibir la concurrencia del ofensor al lugar de trabajo de la ofendida. •Fijar provisoriamente alimentos, un régimen de cuidado personal o visitas. •Decretar la prohibición de celebrar actos o contratos sobre determinados bienes de la familia.

La ley señala estas medidas a modo de ejemplo, pero se puede solicitar cualquier otra medida y no sólo una sino varias, como por ejemplo la incautación del arma cuando hay amenazas de muerte.

¿CUANTO DURAN LAS MEDIDAS PRECAUTORIAS?

La duración de las medidas precautorias es temporal: se pueden decretar por el plazo de 60 días hábiles. También, pueden ser modificadas y ampliadas hasta un máximo de 180 días hábiles (no se cuentan los domingos y festivos) en el caso de motivos graves y urgentes. Es importante recordar que la persona afectada puede solicitar la prórroga (ampliación) de estas medidas al tribunal.

En el caso que el juez determine la salida del agresor de la casa o cualquier otra medida precautoria que lo requiera, el tribunal debe entregar a la víctima un Oficio que ordene la cooperación de Carabineros para el cumplimiento de la medida.

Si no se cumplen las medidas precautorias:

•Deberá ponerse en conocimiento del juez, quien podrá disponer su cumplimiento forzado, imponiendo multas o arresto hasta por dos meses al agresor que no cumple con la medida de protección. •Puede ser sancionado con pena de cárcel de 541 días a cinco años. •Agrava (aumenta) la sanción que se le aplicará al final.

SANCIONES QUE ESTABLECE LA LEY.

Al final del juicio, el tribunal puede aplicar una de las siguientes sanciones al agresor:

•Asistencia obligatoria a programas terapéuticos hasta por seis meses. •Multa de uno a diez ingresos diarios. •Prisión de 1 a 60 días.

La multa y la prisión pueden cambiarse, a petición del condenado, por la realización de trabajos en beneficio de la comunidad.

Si el condenado no cumple la sentencia, se debe recurrir al mismo tribunal que conoció de la violencia intrafamiliar, señalando en un escrito el incumplimiento y solicitando su cumplimiento forzado (cumplimiento incidental de la sentencia). Se debe solicitar en el plazo máximo de un año desde que fue condenado.

No corresponde que el tribunal niegue este cumplimiento aunque haya archivado la causa.

En caso que el hecho o los hechos en que se fundamente la denuncia o la demanda de origen a un delito, como por ejemplo lesiones graves, violación, abusos deshonestos, etc. el Tribunal Civil deberá enviar de inmediato el proceso al Juzgado de Letras en lo criminal competente.

El Juez del Crimen tendrá la facultad de decretar las medidas precautorias señaladas anteriormente.

El Servicio de Registro Civil e Identificación deberá llevar un registro especial de las personas que hayan sido condenadas por sentencia ejecutoriada como autores de actos de violencia intrafamiliar.

FASES DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

"Aspectos prácticos de terapia con mujeres maltratadas". Gascón P., florencia-902116504, 2000.

Al principio de la mayoría de las relaciones es muy difícil que aparezca la violencia. Durante este período se muestra un comportamiento positivo. Cada miembro de la pareja muestra su mejor faceta. La posibilidad de que la pareja termine es muy alta si ocurriera algún episodio de violencia.

La dinámica de la violencia Intrafamiliar existe como un ciclo que pasa por tres fases, las que difieren en duración según los casos. Estas pueden ser de días, semanas, meses o años:

FASE 1. ACUMULACIÓN DE TENSIÓN.

•Hay un incremento del comportamiento agresivo, más habitualmente hacia objetos que hacia la pareja. •El comportamiento violento es reforzado por el alivio de la tensión luego de la violencia. •La violencia se mueve desde las cosas hacia la pareja y puede haber un aumento del abuso verbal y del abuso físico.

•La pareja intenta modificar su comportamiento a fin de evitar la violencia. •El abuso físico y verbal continúa. •La mujer comienza a sentirse responsable por el abuso. •El agresor se pone obsesivamente celoso y trata de controlar todo lo que puede. •El agresor trata de aislar a la víctima de su familia y amistades.

FASE 2. EPISODIO AGUDO DE VIOLENCIA.

•Aparece la necesidad de descargar las tensiones acumuladas. •El agresor hace una elección acerca de su violencia. Decide tiempo y lugar para el episodio, hace una elección consciente sobre qué parte del cuerpo golpear y cómo lo va a hacer.

•Como resultado del episodio la tensión y el stress desaparecen en el agresor. Si hay intervención policial él se muestra calmo y relajado, en tanto que la mujer aparece confundida e histérica debido a la violencia padecida.

FASE 3. ETAPA DE CALMA.

•Se caracteriza por un período de calma, no violento y de muestras de amor y cariño. •En esta fase, puede suceder que el golpeador tome a su cargo una parte de la responsabilidad por el episodio agudo, dándole a la pareja la esperanza de algún cambio en la situación a futuro. Actúan como si nada hubiera sucedido, prometen buscar ayuda, prometen no volver a hacerlo, etc. •Si no hay intervención y la relación continúa, hay una gran posibilidad de que la violencia haga una escalada y su severidad aumente. •A menos que el golpeador reciba ayuda para aprender métodos apropiados para manejar su stress, esta etapa sólo durará un tiempo y se volverá a comenzar el ciclo.

El agresor no se detiene por si solo. Si la pareja permanece junto a él, el ciclo va a comenzar una y otra vez, cada vez con más violencia.

COMO PROTEGERSE ANTE UN INCIDENTE VIOLENTO.

Si usted es víctima de violencia intrafamiliar recuerde que la mejor medida de protección es denunciar el hecho como primer paso para detenerla.

SI TEME QUE PUEDA OCURRIR UN ACTO VIOLENTO:

•Saque cualquier arma que se encuentre en su casa. •Memorice los números de teléfonos de emergencia. •Mantenga un teléfono en una habitación que pueda cerrarce. •Obtenga un teléfono celular y manténgalo con usted. •Planifique una ruta para escapar de su casa. •Piense a donde va a ir si tiene que escapar. •Pida a sus vecinos que llamen a la policía si escuchan gritos o peleas. •Haga un bolso o maleta con cosas importantes que quizás necesite si tiene que salir rápidamente, guárdela en un lugar seguro o déjala con alguna amistad o familiar de confianza, incluya dinero en efectivo.

ANTE UNA AGRESIÓN INMINENTE:

•Aléjese de la cocina (los cuchillos pueden ser usados como armas. •Aléjese de baños o áreas pequeñas donde la puedan atrapar. •Corra a una habitación que tenga una ventana para escapar o gritar. •Enciérrece a una habitación que tenga teléfono. •Llame a la policía lo antes posible. •Cuando acuda la policía, cuente lo sucedido. •Si ha sido golpeada, busque ayuda medica y denuncie el hecho en cuanto reciba atención.

Si el agresor ya no vive en la misma casa, cambie las cerraduras de las puertas y ponga cerradura o rejas a las ventanas, cambie su número de teléfono y regístrelo como privado.

¿CÓMO AYUDAR?.

Si una amiga, compañera de trabajo, u otra víctima de violencia intrafamiliar se le acerca porque necesita alguien con quien conversar. La puede ayudar de las siguientes manera:

•Crea lo que ella le dice. •Anímela a hablar sobre el abuso, pero no la presione. •Respete su necesidad de confidencialidad. •Escúchela, apóyela sin juzgarla. • Hágale saber que no está sola, y que le dará su apoyo. • Déle la seguridad de que el abuso no es culpa suya. • Déle un claro mensaje de que: ella no puede cambiar el comportamiento de su pareja, las disculpas y promesas no pararán la violencia, la violencia nunca se justifica. •Su seguridad física es la primera prioridad. • Déle el tiempo que ella necesite para tomar sus propias decisiones. •No le quite el apoyo, aún cuando ella todavía no esté preparada para hacer cambios fundamentales en su vida.

Las víctimas de la violencia intrafamiliar necesitan que les brindemos apoyo y aliento, algunos consejos pueden ser dañinos o peligrosos:

•No la rescate al tratar de tomar decisiones por ella. •No se ofrezca para hablar con la pareja y arreglar las cosas. •No la incite a aceptar la situación a causa de los niños. •No la invite a poner un poco más de esfuerzo y paciencia.

Para poner fin a la violencia intrafamiliar necesitamos trabajar juntos. Dé el ejemplo comprometiéndose a trabajar para la igualdad y para poner fin a la violencia en todas sus formas. Mantenga un comportamiento no violento y respetuoso con sus acciones diarias.

MITOS Y REALIDADES SOBRE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

¿Cuántas veces habremos oído "si le pegan es que algo habrá hecho"?, ¿Cuántas mujeres piensan que los insultos continuos que les dedican sus maridos no son violencia intrafamiliar?. Éstos son algunos de los mitos que hay que desterrar.

MITO: Si la mujer es golpeada es porque se deja, si realmente quisiera, podría dejar a su abusador.

REALIDAD: Generalmente cuando una mujer trata de defenderse, es golpeada con mayor fuerza, a nadie le gusta ser amenazada o golpeada, existen razones sociales, culturales, religiosas, económicas que mantienen a las mujeres dentro de la relación. El miedo es otra de las razones que las hace permanecer en sus hogares. Los peores episodios de violencia suceden cuando intentan abandonar a su pareja. Los golpeadores tratan de evitar que las mujeres se vayan a través de amenazas de lastimarlas o de lastimar a sus hijos o a ellos mismos. También influyen las actitudes sociales, tales como la creencia de que el éxito del matrimonio es responsabilidad de la mujer y que las mujeres dañan a sus hijos si los privan de su padre, sin importar cómo actúe él.

MITO: La violencia intrafamiliar es provocada por el alcohol y las drogas.

REALIDAD: El alcohol y las drogas son factores de riesgo, ya que reducen los umbrales de inhibición. La combinación de modos violentos para la resolución de conflictos con adicciones o alcoholismo suele aumentar el grado de violencia y su frecuencia pero muchos golpeadores no abusan ni de las drogas ni del alcohol y muchos abusadores de drogas o alcohol no son violentos. Son dos problemas separados que deben ser tratados por separado.

MITO: Si se porta mal merece ser golpeada.

REALIDAD: Nadie merece ser golpeado no importa qué haya hecho. Los golpeadores comúnmente culpan de su comportamiento a frustraciones menores, al abuso de alcohol o drogas o a lo que su pareja pudo haber dicho o hecho. La violencia, sin embargo, es su propia elección. La violencia intrafamiliar no puede ni debe estar justificada en ningún caso, cualquiera que sean las circunstancias. El maltratador siempre será un agresor y la persona maltratada su víctima.

MITO: La violencia intrafamiliar solo concierne a la familia.

REALIDAD: La violencia intrafamiliar es un problema de todos. Todos debemos proponernos detenerla. El agresor, no por ser parte de la familia tiene derecho a agredir y dañar, esto está mal y es ilegal, las víctimas deben tener y sentir el apoyo social para que de esta manera pierdan el miedo y se decidan a denunciar.

MITO: La violencia intrafamiliar es un problema de familias pobres y sin educación.

REALIDAD: La violencia intrafamiliar se produce en todas las clases sociales, sin distinción de factores sociales, raciales, económicos, educativos o religiosos. Las mujeres maltratadas de menores recursos económicos son más visibles debido a que buscan ayuda en las entidades estatales y figuran en las estadísticas. Suelen tener menores inhibiciones para hablar de este problema, al que muchas veces consideran "normal". Las mujeres con mayores recursos buscan apoyo en el ámbito privado, cuanto mayor es el nivel social y educativo de la víctima, sus dificultades para develar el problema son mayores. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la carencia de recursos económicos y educativos son un factor de riesgo, ya que implican un mayor aislamiento social.

El grueso de las consultas de las personas en este cabildo giró en torno a la violencia intrafamiliar, específicamente qué pueden esperar las mujeres en concreto, a lo que la ministra pormenorizó:

1.- Con la Ley que comenzará a regir el 1 de octubre, el Estado se obliga a prevenir la Violencia y a introducir en los planes de estudio desde la Educación Básica, a alumnos y profesores, conceptos y nociones que apunten a formar ciudadanos basados en el respeto a los derechos de las personas.

2.- También será deber del Estado proteger a las denunciantes, “de modo tal que el trato respetuoso de las víctimas comience en la propia comisaría”. Precisó que la ley obliga a Jueces de Familia y a los fiscales a expedir de inmediato esta cobertura, que el agresor salga del domicilio común donde ha cometido la agresión y prohibir al ofensor el acceso a su víctima.

Dentro de este capítulo se dan las facultades para que carabineros, en hechos flagrantes de violencia, actúen sin esperar la orden judicial y puedan entrar al domicilio del caso para iniciar el procedimiento, con especial cuidado en la privacidad de la víctima, e instó a las vecinas y a la comunidad a solidarizarse en las denuncias.

3.- Las penas se hacen más severas y, así, quien transgreda las precautorias arriesgará hasta 5 años de cárcel, y cuando la agresión tenga características penales, “la violencia intrafamiliar se castigará más fuerte que al delincuente común, con penas de presidio de 5 a 10 años, versus de 3 a 5 años.

4.- Se elevó de falta a delito el maltrato habitual el que tiene penas de hasta 3 años de reclusión.

5.- La nueva Justicia Familiar será gratuita, por lo que la denunciante puede acudir sin abogado a un Juez de Familia –salvo en casos de divorcio-, y se elimina la conciliación y los acuerdos de reparación para perseguir al agresor de violencia intrafamiliar.

6.- Habrá asimismo, asesoría legal y sicológica y se elaborarán programas de Autonomía Económica en el SERNAM, Fosis y otros servicios para que la mujer agredida pueda salir por sí misma una vez recuperada y pueda valerse para atender sus necesidades y la de sus hijos.

7.- Los fiscales, en materia de protección, deberán prestarla en forma integral, lo que incluye traslado a casas desconocidas por el agresor, y apoyar en caso que durante el proceso se vea amenazado el sustento familiar.

8.- Se creó la figura de la violencia sicológica, para lo cual los jueces contarán con personal de apoyo como la anunciada contratación de 22 fiscales especializados y la creación de unidad experta para evaluar esta situación.

Los servicios que participaron en la Feria Ciudadana fueron: SERNAM, Fonasa y Ministerio de Salud, Sence, Sename, Junaeb, Minvu-Serviu e INP.

Además, la Casa de la Mujer de la Municipalidad de La Florida, Junji, Conace La Florida, MOP, Fosis, Prodemu y la Caja de Compensación Gabriela Mistral.

Unidad de Prensa SERNAM / Nivel Central

















La Evaluación de la Ley (o Cómo las Salchichas y las Leyes deben cumplir su Cometido)

29/08/2005 Por Hernán Ampuero

Von Bismarck expresó en una ocasión que las leyes son como las salchichas, más vale no enterarse cómo se hacen. Si bien esta frase célebre podría ser cierta, también lo es el hecho que a ambas, a las salchichas y a las leyes, les exigimos que sean buenas, y no existe otra fórmula posible para saberlo que evaluando el producto, es decir examinando sus objetivos y propósitos, sus componentes, los procesos que las crean y sus resultados.

Que las leyes cumplan con los objetivos que las originaron es, sin duda, una exigencia que, de satisfacerse, fortalece la democracia y refuerza la función representativa de Senadores y Diputados. (1) Los presidentes de parlamentos europeos, reunidos en 1999, hicieron hincapié en la necesidad de crear organismos para la evaluación técnica de las leyes “en la medida en que la evaluación de la consistencia y eficacia de las leyes es esencial para enfrentar la complejidad de la función legislativa”.(2)

Los Impredecibles Efectos

La creación de órganos técnico-profesionales apropiados para tal efecto sería, por otro lado, la respuesta al hecho que los parlamentos suelen tener suficiente información para identificar los problemas que requieren de una solución legislativa, pero generalmente desconocen los efectos de las leyes una vez promulgadas.(3) Por otro lado, la calidad de las leyes está unida a la función de representación, en la medida que ésta “requiere de una capacidad de evaluación y seguimiento de los impactos sociales y económicos de las leyes que se aprueban y de las políticas en las que se haya intervenido, directa o indirectamente.”(4)

Más por un reconocimiento pragmático que por una conclusión puramente académica los procesos de evaluación de las leyes se han ido abriendo camino, con orígenes variados, en diversas latitudes. Desde 1999 la evaluación de la ley es, en Suiza, una prescripción constitucional (5); la General Accounting Office de los Estados Unidos ha ido derivando desde una contraloría formal del gasto fiscal –a partir de su creación en 1921-, a una evaluación de los efectos de las políticas públicas (6); en Gran Bretaña la Law Commission se ocupa, desde 1964, de codificar, ordenar y modernizar (o actualizar) la legislación (7); en la Asamblea Nacional de Francia las leyes son selectivamente evaluadas, en sus resultados, por las Comisiones parlamentarias (8) y en Alemania, los proyectos de ley son sometidos a un exhaustivo análisis ex ante.

No es extraño, en consecuencia, que en Chile haya surgido el interés en la eficacia de la ley casi simultáneamente con el interés por la evaluación sistemática del gasto público, expresado en la ley anual de presupuestos, así como en el análisis de las políticas públicas expresadas éstas en leyes. En enero y abril de 1996 la Mesa de la Cámara de Diputados y la Oficina de Informaciones organizaron un seminario sobre la eficacia de la ley, al que asistieron Ministros de Estado, representantes del Poder Judicial y de la Contraloría General de la República, parlamentarios e invitados extranjeros.(9)

Una Comisión Pendiente

Poco después, en 1998, se creó en la Oficina referida una unidad de seguimiento presupuestario (10), con el fin expreso de contribuir a la función fiscalizadora de la Cámara. En 2002, la Cámara de Diputados acordó crear una Comisión destinada a evaluar las leyes, la que aún no se ha constituido (11).

Asimismo, sucesivas Comisiones Mixtas de Presupuestos han convenido con el Ejecutivo en recibir de éste, además de la propuesta anual y los resultados de ejecución, la información pertinente a la evaluación de determinados programas. Un avance más ha sido el de dar carácter permanente a la Comisión Especial Mixta de Presupuestos.(12) La experiencia indica, además, que de la evaluación ex post de la ley se pueden deducir valiosos antecedentes para la formulación de proyectos y su análisis ex ante, así como la necesidad de constituir y organizar grupos de trabajo multidisciplinarios capaces de contribuir a la elaboración y aplicación de metodologías apropiadas.

Establecer mecanismos propios del Congreso para evaluar las leyes constituye, sin duda, un desafío intelectual y no sólo académico, sino también una necesidad práctica frente a los procesos de la globalización y a la creciente complejidad de la función legislativa y, en el caso de la Cámara de Diputados, de su facultad fiscalizadora. Un diagnóstico apropiado para una segunda modernización parlamentaria (13) debería considerar, para estos efectos, que uno de los insumos más relevantes para que ella ocurra es la gestión adecuada de la información, del conocimiento experto y de la asesoría, así como la búsqueda de mecanismos capaces de reorganizar los recursos propios existentes –que no son pocos-, o de requerirlos externamente si fuera necesario. (14)

Sin duda existe más de una receta para fabricar salchichas y muchas más para elaborar (y evaluar) las leyes. Quienes sigan el consejo de von Bismarck podrán evitar consumir las primeras, pero no podremos abstenernos de las segundas.

Hernán Ampuero: Jefe de la Oficina de Informaciones de la Cámara de Diputados, sociólogo, licenciado en Ciencia Política y MA en Sociología de la U. de Essex.

NOTAS AL PIE:

(1) En un seminario sobre la eficacia de la ley, organizado por la Mesa de la Cámara de Diputados y la Oficina de Informaciones en enero y abril de 1996, el Diputado francés Jean-Pierre Balligand expresó “que la evaluación de la ley resulta profundamente ligada a la noción de democracia. Trata de medir los efectos de las decisiones que se toman, de apreciar el impacto social bajo la mirada de objetivos fijos y de medios que sean movilizados paralelamente a la puesta en obra por el Ejecutivo de disposiciones de evaluación de políticas públicas.”. Ver Seminario “La eficacia de la ley”, organizado por la Oficina de Informaciones y la Mesa de la Cámara de Diputados, 15 y 16 de abril de 1996, versión taquigráfica, página 79.

(2) Ver Conference of Speakers of the European Union Parliaments. Legislative complexity and the role of Parliaments in the era of globalization, Lisboa, 1999, documento de estudio en el que se agrega que “normalmente los legisladores aplican intuitivamente normas de evaluación, pero lo que se requiere es sistematizar e institucionalizar su utilización.”. Ver, al efecto, htt://www.camera.it/_cppueg/ing/conferenza_odg_Conclusioni_Lisbona.asp

(3) Ver de Allen Schick “Policy research versus ordinary knowledge”, en Knowledge, Power and the Congress, de William H. Robinson y Clay H. Wellburn, Library of Congress, Congressional Quarterly Inc., Washington DC, 1991.

(4) Ver Presupuestos para un proceso de modernización del Poder Legislativo, de Johann Allesch Peñailillo, en Revista de Derecho Público, Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, Vol. 65, 2003, pág. 28-55.

(5) Ver Constitución de la Federación Suiza, Título 5, Capítulo 2 “Assemblée Fédérale, art. 170 “Evaluation de l’efficacité”, en http://www.admin.ch/ch/f/rs/101/index.html

(6) Ver artículo de Elmer B. Staats, Broadening GAO’s work 1966-1981, en http://www.gao.gov/about/history/splash.htm, en particular la necesidad de contratar y organizar equipos multidisciplinarios, además de contadores y actuarios, con el fin de satisfacer los nuevos requerimientos de análisis y evaluación.

(7) Ver http://www.lawcom.gov.uk/ En el caso chileno, vale la pena acotar que de las 267 leyes publicadas durante el actual período legislativo el 58% corresponde a modificaciones o enmiendas a leyes vigentes.

(8) Ver intervención del Diputado francés Jean-Pierre Balligand en el Seminario “La eficacia de la ley”, op. cit.

(9) Ver Seminario “La eficacia de la ley”, op.cit.

(10) Acuerdo de la Comisión de Régimen Interno, Administración y Reglamento de 13 de octubre de 1998, precedida por el establecimiento de sus objetivos según memorándum de la Presidencia N° 0140, de 11 de mayo del mismo año.

(11) Acuerdo adoptado en Sesión 21ª, de 30 de de 2002.julio

(12) Ver Ley N° 19.875, que modifica el artículo 19 de la Ley N° 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional. Vale la pena hacer notar que su artículo único prescribe que en caso alguno la Comisión podrá realizar actos de fiscalización.

(13) Ver, para una evaluación de la modernización parlamentaria de la década del 90, de Carlos Smok U., Informe Final. Proyecto de Modernización del Congreso Nacional de Chile. Préstamo Banco Mundial BIRF Nº 3411-CH, abril 1997, Biblioteca del Congreso Nacional. Carlos Smok, ex Diputado, fue el último Director del Proyecto.

(14) Sobre información parlamentaria ver de Hernán Ampuero ¿Cuánta información necesita un Diputado? a publicarse próximamente en la revista Enfoques, publicación del Instituto de Estudios y Gestión Pública, Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad Central.
Los poderes colegisladores elaboran más de medio centenar de leyes por año. Lamentablemente, solo una parte de la nueva legislación cumple con los fines para los que fue creada y prueba de ello es la recurrente estela de pequeñas reformas que intentan enmendar rumbos equivocados. Incluso no pocas leyes son cuestionadas antes de ser aplicadas o ven paralizada su vigencia por la ausencia de recursos técnicos o financieros. La búsqueda de la eficiencia y eficacia de la ley hace necesario revisar el ajuste entre la propuesta legislativa y la realidad social que pretende regular. Tal labor se puede realizar a través de la evaluación de la ley, que ofrece un procedimiento racional y sistemático idóneo para asegurar el cumplimiento de los fines perseguidos con su aprobación. La premisa que sustenta este libro es que es posible prever y medir los efectos de una decisión normativa si se emplean las herramientas técnicas adecuadas.

José Torres Cisterna
ABOGADO